Els Joglars
  
esp | cat | eng

Crónicas por lo vagini

RSS
RSS

La ruta sexshopea- Alergia-

01/07/2013 | Comentarios: 0

Desde hace una treinta de años  sufro la llamada alergia primaveral. No he encontrado remedio  químico, homeopático,  médico,  curandero-brujo, ni bálsamo de Fierabrás eficiente a la patología. Nada. Cada primavera lo mismo. Este año las gramíneas y el olivo, mis declarados adversarios, actúan sobre mi persona de una manera rabiosa y sin contemplaciones. Diría que siendo del ramo de la farándula me ha aumentado mucho más del 21% incoado por el siniestro Montoro. A veces la fiebre se instala en los ojos. Picores y ardor. Dos cuencos llenos de ascuas que  queman a fuego lento,  pausada y tenazmente. Por instinto intentáis rebajar el escozor refregando las manos con fuerza  sobre los ojos. Craso error. Solo se consigue que al cabo de unos breves momentos de alivio, los ojos se enfurezcan más y que  el picor abrasador sea de una fiereza parecida a la que os dejan las ortigas en la piel. Las bolsas de los ojos se hinchan y  apenas podéis miraros en el espejo. La imagen es de un topo azorado buscando con ahínco un colirio  que enfríe la irritación ocular para intentar recuperar el campo visual. Luego viene la rinitis pura y dura, y, los estornudos compulsivos. La nariz parece estar sujeta a un alambre con pinzas de tender la ropa, mientras por debajo de los  orificios da la sensación que se introduce   una aguja  de taladro forrada con felpudo, girando a toda velocidad,  que va subiendo hasta alcanzar los lacrimales para ir haciéndoles soltar el jugo.  A pesar del panorama, a los afectados, no nos queda otro remedio que vivir; y para ello hay que respirar. Es cuando se produce el típico y desagradable ruido de descarga de escopeta de feria que se  escucha, cada vez que intentamos recoger un poco de aire por nuestra martirizada nariz. Acto seguido vienen los estornudos. A veces se producen uno detrás de otro, sin parar, en estampida abierta dejando nuestras lumbares y costillas quebrantadas y doloridas. A veces se presenta un solo estornudo, seco y potente. Por ejemplo cuando uno habla por el móvil, dejando el aparato perdido de saliva por la onda expansiva y tuneado con cachitos de tostada, si se da en la hora del  desayuno.  Otras veces, uno se los aguanta. Es poco recomendable, porque el estornudo aplazado sobre las siete de la tarde, indefectiblemente aparecerá a las siete y cinco, y además en compañía de tres o cuatro de la cuadrilla. A pesar de los avances científicos y farmacológicos, el remedio más eficaz, el que no  nunca falla, como las botellas del chiste, es el pañuelo. Los afectados por la fiebre constantemente tenemos el pañuelo al alcance de la mano. Es nuestro salvavidas plegable que llevamos en el bolsillo. Yo incluso llevo otro de recambio en el bolsillo posterior del pantalón. No tenerlo a mano es una temeridad. La tela del pañuelo parece recoger los malos espíritus que  sacuden de una manera grosera nuestro esqueleto, en ésta época del año en que el animal de la naturaleza parece algo relajado. Por decir algo.    

Comentarios

Total: 0
Este post no admite más comentarios.

Els Joglars | Apartat de Correus 23 | 08570 Torell?(Barcelona) | Tel. 93 883 24 43

www.swisseswatch.com