Els Joglars
  
esp | cat | eng

Boadella: «¡Titiriteros independientes fanáticos de Marx no interrumpirán el espectáculo!

Comentarios: 2  |  
Enviar   |  
 
ABC
21/02/2009 | 13:17 - Antonio Astorga

La genialidad inadaptada y crónica del inigualable Albert Boadella partió anoche en canal la ciudad de Madrid.

Si hace tres años Boadella entregó al pie del Monte Abantos las tablas de la ley de su teatro —que las encabezaba reconociendo a Dios como único creador—, ayer abrió en canal los Teatro del ídem, el nuevo espacio gestionado por la Comunidad de Madrid, y que dirige artísticamente el creador de Els Joglars.

Varios centenares de madrileños divididos en grupos de sesenta fueron testigo de una botadura singular. A las ocho en punto de la tarde, hora boadelliana por excelencia, nos recibe sin charanga ni pandereta, pero con megáfono y banderita con el número «8» una simpática señorita, de inconfundible acento galleguiño: Verónica Regueiro. Nos anuncia sin bombo ni platillo, mas descargando toda su energía vocal, que estamos frisando y pisando un edificio de 40.000 metros —«más o menos como el Bierzo», apostilla—, repleto de oficinas, salas, más oficinas, más salas, montacargas, más montacargas para camiones, más salas y más oficinas, «multitud de retretes para damas y caballeros al por mayor, ilustra la señorita Regueiro. ¿Y para niños y militares con o sin graduación?, le preguntamos en un renuncio....

EFE

La claque enclaustrada
«¿Os habéis peinado la raya con colonia»?, nos pregunta nuestra maestra de ceremonias, al tiempo que nos informa: «La presidenta va dos grupos más adelante». Un largo pasillo nos conduce a tres ascensores. Nos dirigimos a la planta quinta. Dentro de los adminículos elevadores de hierro, la ascensorista nos espeta: «¡Bienvenidos a la cápsula del tiempo y el espacio! ¡En el espacio se van a perder y con el tiempo no se van a aburrir! Buenas noches». Desembarcados en la Normandía boadelliana de la quinta planta y la señorita Regueira nos devela el éxito de don Albert: «Miren, ahí está la claque —enclaustrada en una cápsula de cristal—, batiendo palmas, aplaudiendo, vociferando, gritando porque aunque una obra no gustara al público ellos siempre estarán ahí para aplaudir. ¡En los Teatros del Canal no va a haber ninguna obra que fracase porque esta claque ensaya durante ocho horas diarias para aplaudir!». Rodeamos profundos pasillos y desembocamos en la sala de ensayo, que no tiene parangón: Rehearsal room. «Una orquesta expresamente venida desde Salzburgo ensaya “La rapsodia de las almas silenciosas”. «¡Coño, que se calle el de Vigo!» [la señorita Regueiro increpa a un compañero suyo que pastorea a otro grupo más adelante y que al parecer le está haciendo “mobbing”]. «Imagino que tendrán los pelos como escarpias —se dirige de nuevo a nosotros, el grupo 8—. Ustedes ¿qué son? ¿Entendidos en Bruchner o en Wagner porque lo que vamos a ver es la ópera “El trovador”. ¿Alguien sabe de quién es? Yo pienso que de Fellini». Un ciudadano argentino salta: «Es de Verdi». Verdi, Wagner, Vigo —¡Del Celta es la Victoria! llegó a titular uno de sus poemas don Ramón del Valle-Inclán— seguimos husmeando el imponente edificio diseñado por Juan Navarro Baldeweg, pasamos delante de varias salas de danza contemporánea y curioseamos por el despacho del señor director. «No armen escándalo —nos advierte la señorita Regueiro— porque el señor director está concentrado, como comprobarán, siempre trabajando en su teatro y desvelándose por ello». Y hétele allí a don Albert, en riguroso blanco y negro, echándose una siestecita en un sofá que lindaba con su mesa de trabajo: sobre ella tres folios en blanco y algún despistado lapicero. «El señor director, como habrán comprobado, es el que más trabaja. ¡Hombre, claro, hace muchas cosas!», confirma nuestra guía espiritual, ataviada con un sugerente bigote.

EFE


La presidenta, en la sala
«¿Qué les parece mi bigote?», nos pregunta. «Por cierto, ¿habéis pensado el deseo que le queréis expresar a la señora presidenta de la Comunidad de Madrid, que va dos grupos más adelante». «Síiiiiiiiii....» La señorita Regueiro se sube a un taburete y nos detalla datos técnicos del inmarcesible edificio acristalado, «que tiene láminas opacas porque ahí están las duchas de las bailarinas, pillines, ¡y para que nadie mire! Por cierto —nos anuncia— se abren oposiciones a escaladores para limpiar todos los cristales. Avisen a familiares, amigos y militares con o sin graduación...» Avistamos la sala de ensayo, donde se dan los últimos retoques a «El trovador», de Verdi. La riada de madrileños desembocamos allí, donde se escenifica «Una noche en el Canal», que le inspiró a Boadella «Una noche en la ópera» de los hermanos Marx. El director recuerda esa escena en la que los geniales marxistas están interpretando «Il trovatore» y Harpo y Chico provocan un caos.

EFE


Marasmo en la ópera. Un poco de esa confusión y de esa escena volcó genialmente Boadella en el espectáculo, con la colaboración de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid y la Escuela Municipal de Danza. En un momento del ensayo emerge sobre una palestra el director de los Teatros del Canal, que había despertado de su reparador sueño, para advertir: «Señoras y señores, una Plataforma Regional de titiriteros independientes que se hacen llamar ácratas quieren sabotearnos. Aseguro que los fanáticos de Marx no interrumpirán el espectáculo.

EFE

Que siga la partitura. Y no les digo aquello de buenas noches y buena suerte porque podría ocurrir algún desastre...»

Comentarios

Total: 2
2 | cheap backlinks - 19/07/2014 - 00:10 h.

99pHUb I cannot thank you enough for the article.Thanks Again. Really Great.

1 | F3a5roTkaI - 05/03/2014 - 15:47 h.

Happily, QuotesChimp post (and of course, the rest of the site) can help your wish become your command. So let's get right to it, with three steps to becoming a wise insurance shopper.

Participa. Envíanos tu comentario.


 
NOTICIAS RELACIONADAS

Abierto en Canal

Els Joglars




NEWSLETTER

Suscríbete a nuestra newsletter para recibir periódicamente información de la compañía Els Joglars:

Els Joglars | Apartat de Correus 23 | 08570 Torell?(Barcelona) | Tel. 93 883 24 43

www.swisseswatch.com